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  • castillejomunozlol

Descubriendo el misterio del Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado (SIBO).

El Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado (SIBO), es un problema que afecta a más personas de lo que crees. Imagina un escenario en el que las bacterias, que normalmente deberían habitar en el intestino grueso, deciden montar una fiesta en el delgado. Esto es exactamente lo que sucede en el SIBO: un exceso de bacterias en el intestino delgado, desencadenando una serie de síntomas incómodos y a menudo debilitantes.



Los pacientes con SIBO enfrentan dificultades en la motilidad intestinal y una pared altamente permeable, lo que lleva a que el agua y los gases bacterianos provoquen una expansión de las paredes intestinales. Dando lugar a estos incómodos síntomas.


¿Alguna vez te has sentido hinchado como un globo después de comer, o has experimentado una sensación de pesadez en tu estómago que parece no desaparecer?

Si es así, no estás solo. La distensión abdominal, la hinchazón, los gases y otros síntomas digestivos pueden ser signos de que algo no está bien en tu sistema digestivo. Estos síntomas a menudo van acompañados de una sensación de digestión lenta, aumento de los gases, acidez estomacal y variaciones en los movimientos intestinales, que pueden manifestarse como diarrea o estreñimiento.


¿Cómo se diagnostica?

Para confirmar si estás lidiando con el SIBO, se realiza un test de lactulosa o lactitol. Este sencillo procedimiento mide la cantidad de hidrógeno y/o metano en tu aliento después de tomar una dosis oral de lactulosa. ¡Sí, el aliento puede decir mucho sobre tu salud intestinal!


Existen tres tipos de SIBO

  • SIBO de Metano (IMO): Conduce a hinchazón, gases y estreñimiento.

  • SIBO de Hidrógeno: Se manifiesta con hinchazón, gases y diarrea.

  • SIBO de Sulfuro de Hidrógeno: Presenta síntomas más peculiares como mal aliento, gases malolientes (huevo podrido) y sensación de fatiga constante.


¿Qué incluye un buen abordaje?

  • Evaluación detallada: Análisis de síntomas y resultados de pruebas para comprender completamente la situación individual de cada paciente.

  • Plan nutricional adaptado: Se llevará a cabo una dieta antiinflamatoria y con bajo contenido en fructosa, creando un plan nutricional específico para cada fase de tratamiento.

  • Acompañamiento constante: En cada fase del tratamiento, brindando apoyo y orientación para garantizar la comodidad y el éxito del tratamiento.

  • Suplementación: Utilización de suplementos naturales cuidadosamente seleccionados para complementar el tratamiento y promover el bienestar digestivo.

  • Fases perfectamente estructurada: limpieza de patógenos y tóxicos, sellado de la pared intestinal y recuperación de su permeabilidad y repoblación del ecosistema.

  • Con estas fases conseguimos restaurar el equilibrio completo del sistema digestivo, el lugar donde comienza la salud de cada uno.


El SIBO puede ser un desafío, pero recuerda que no estás solo y que hay opciones de tratamiento disponibles. Con el apoyo adecuado y un enfoque integral para el cuidado de tu salud digestiva, puedes volver a disfrutar de comidas sin molestias y vivir una vida plena y sin limitaciones. 

¡No dejes que el SIBO se interponga en tu camino y toma acción hoy mismo!

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